Vencer la ansiedad (Por Franco Longobardi)

Zurich Classic of New Orleans - Final Round

El pasado domingo, Billy Horschel se coronó de forma dramática como campeón del Zurich Classic of New Orleans, consiguiendo un merecido primer título en el PGA Tour tras meses de buenos resultados.

Pero no le fue fácil: habiendo sido uno de los mejores aficionados de Estados Unidos en el último tiempo, cargaba con mucha presión y altas expectativas tanto del público como de él mismo.

El es un perfeccionista, un fanático del conocimiento técnico y de la aplicación de nuevos conceptos en su swing. La ansiedad le ha jugado muchas veces en contra, ya que camina y juega demasiado rápido, como si lo estuvieran apurando.

En 2007 fue parte del equipo de Walker Cup con mayores nombres que haya existido. Entre ellos estaban Dustin Johnson, Kyle Stanley, Chris Kirk, Webb Simpson, Rickie Fowler y Jamie Lovemark, entre otros. En esa ocasión, le tocó enfrentarse a Rory McIlroyen tres de los cuatro partidos, venciéndolo en dos ocasiones.

Su carrera como profesional tuvo algunos contratiempos en el comienzo. Una grave lesión en su muñeca no le permitió alcanzar la consistencia y la cantidad de torneos que él esperaba. Por lo tanto, tuvo que alternar su tiempo entre el Web.com Tour y el PGA Tour.

En diciembre del año pasado, ya recuperado por completo, terminó en el cuarto lugar de la Q-School para recuperar su tarjeta. Horschel comenzó de la mejor manera esta temporada: en los últimos cuatro torneos jugados terminó dentro del Top 10 (segundo, tercero, noveno y primero), demostrando que está capacitado para ser una de las grandes estrellas del golf en los próximos años.

Con 220 en lo que va del año, Horschel es el jugador que más birdies ha anotado hasta el momento en la temporada 2013 del PGA Tour. Y lo más importante, es que está segundo en promedio de birdies por ronda con 4,58.

También cabe señalar que el estadounidense es el golfista con la mayor racha de cortes superados en la actualidad con 23.

A pesar de mostrar un buen nivel, le estaba constando cerrar los torneos. En los momentos de ansiedad caía en el mismo error que muchos. Se aceleraba y por consecuencia perdía la concentración. Esto quedó demostrado en el hoyo 15 de la ronda final del Zurich Classic of New Orleans, bandera en la que anotó un bogey.

Pero ese fue un llamado de atención que supo captar inmediatamente y terminó haciendobirdie en los hoyos 16 y 18 para lograr su primera corona en el circuito.

Horschel pudo superar esa barrera con éxito. Las actuaciones anteriores le sirvieron para darse cuenta que en los momentos definitivos debía respirar, esperar y caminar más tranquilo. Claro, este es un reto duro ya que va en contra de su propia personalidad.

Su historia nos enseña que la autosuperación es siempre lo más difícil en el golf. En torneos anteriores, Horschel no pudo ganar por interponerse él mismo en su camino por culpa de la ansiedad, el principal enemigo de los golfistas.

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