Solo Rafa sigue la estela de Jim Furyk

 

 

Chicho Peñate.

• Hay una célebre cita atribuida a Mark Twain o a Benjamin Disraeli, según a quien se le pregunte:“Hay tres clases de mentiras: las mentiras, las malditas mentiras y las estadísticas”. Rafa Cabrera-Bello va a tener que luchar contra el supuesto valor simbólico de las estadísticas para ganar el Bridgestone Invitational, ya que salvo Tiger, que ganó en la edición inaugural en 1999, ningún golfista ha ganado en su estreno. Además, este torneo tampoco lo ha ganado ningún golfista que no sea miembro del PGA Tour… ¡Las estadísticas están para romperse!.

A favor del grancanario, otro dato: Cabrera-Bello logró ayer la segunda vuelta más baja del año (también logró un 65 en la tercera vuelta del Abierto de Escocia). ¿La mejor? El 63 que obtuvo en el Omega Desert Classic que ganó este mismo año.

Un jugador muy sólido de tee a green, que falle pocas calles y se procure múltiples oportunidades de birdie. Cuando cometa errores, que sea capaz de dejarse siempre la ocasión de salvar el par. Son los requisitos que imaginamos imprescindibles para que durante toda una temporada se pueda ganar en varias ocasiones. No basta con hacerlo durante cuatro días seguidos, como a menudo pasa con aquellos que salen victoriosos en un torneo, sino hacerlo durante todo un año, en las malas semanas y en las mejores. Es la definición de contundencia y fiabilidad, el objetivo que cualquier profesional se marca para la competición, y lo que Rafael Cabrera-Bello está consiguiendo durante el último año.

A lo largo de siete meses, el grancanario ha ganado el Omega Dubai Desert Classic y finalizado entre los tres primeros en Malasia, Irlanda y el Volvo World Match Play. Sólo ha fallado el corte en el U.S. Open, un campeonato tan distinto al resto que en ocasiones parece que se trate de otro deporte, y sobre todo, a lo largo de todo este tiempo, ha demostrado una virtud que no se adquiere pegando miles de bolas. Cuando su juego responde, Rafa aprovecha las oportunidades; pero cuando no lo hace, se esfuerza todavía más en compensar sus fallos. En el momento en que un jugador es capaz de llegar hasta ese punto, lo difícil parece no estar entre los veinte primeros de cada torneo en que participa.

El español refrendó su buena actuación en la primera jornada del Bridgestone Invitational con una segunda vuelta de 65 golpes que le colocan en segunda posición en solitario, a dos golpes de Jim Furyk. Firestone está más duro y menos receptivo que en días anteriores, lo que unido a unas calles estrechas y unos greenes muy movidos ha obligado a los mejores del mundo a practicar un ejercicio de precisión, en el que jugar desde la calle era una hazaña y botar la bola en green no tenía que ser sinónimo de oportunidad de birdie. Rafa ha conseguido coger en esta segunda jornada un 28% de las calles. “Soy consciente de que las calles son bastante estrechas, más de lo habitual, y es muy importante jugar desde ellas. Pero la estadística de la que verdaderamente estoy pendiente no es solo coger calles sino si el drive que pego me cuesta verdaderamente un golpe o no, si todavía puedo alcanzar el green. Es un porcentaje mucho más importante que simplemente coger calles”.

A los seis birdies en su tarjeta solo tuvo que apuntar un bogey en el hoyo 14, a pesar de no jugar desde la hierba segada al ras en muchos de sus hoyos. Ben Hogan solía decir que lo importante en el golf era evitar el gran fallo y eso es precisamente lo que Rafa ha estado haciendo durante sus dos primeras vueltas en Firestone. No importa fallar desde el tee si es al lado bueno del hoyo. Eso, unido a un buen juego corto, lleva a cometer solo dos errores en dos días. El sábado tendrá por delante una gran prueba que definirá, en gran medida, hasta qué punto el español está preparado para competir en Medinah en el equipo europeo de la Ryder Cup. No hay muchos jugadores más duros en el campo que Jim Furyk, y más si está en juego un World Golf Championship.

A medida que los recorridos se vuelven más y más exigentes, el estadounidense parece ir ganando ventaja frente al resto de competidores. Le pasó en el Olympic Club hace unas semanas y puede sucederle de nuevo en Firestone, un campo que se adapta muy bien a su juego. “Yo crecí jugando este tipo de campos, con calles estrechas y flanqueadas de árboles, greenes con fuertes pendientes cuesta abajo. Me siento cómodo en estos campos y éste me gustó desde la primera vez que lo jugué. Es difícil, por lo que tienes que estar en buena forma”.

A tres golpes del liderato y solo uno por detrás de Rafa se encuentra un revitalizado Louis Oosthuizen, que ha igualado la mejor vuelta del día del español con 65 golpes, ni un solo error en su tarjeta. Si se trata de buscar un juego de tee a green sólido, pocos se igualan al del sudafricano, ni tampoco al del cuarto clasificado en la general, Jason Dufner. El mejor del turno de tarde llevó a cabo otra vuelta muy sólida, con un solo bogey y cinco birdies que le llevaron a finalizar con 66 impactos. En seis bajo par se encuentra el surcoreano Kyung Tae Kim, seguido de Luke Donald y David Toms con menos cinco.

Sergio García pasó un mal día en el campo y finalizó con 72 golpes (dos sobre par), merced a cuatro bogeys en sus primeros seis hoyos. El castellonense se encuentra vigésimo, a diez golpes de Furyk. Álvaro Quirós firmó 71 impactos y se encuentra con un global de mas uno, tres golpes menos que Gonzalo Fernández-Castaño.

Enrique Soto .

 

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