Rafa Cabrera Bello mantiene su particular desencuentro con el Blue Monster de Doral

La tercera ronda del WGC Cadillac sólo sirvió para abrir aún más la herida entre el recorrido de Miami y el jugador canario.

Fue una ronda para olvidar, que empezó con un buen birdie en el hoyo 2, pero que empezó a torcerse muy pronto, con un bogey en el 3 desde el centro de la calle.

Esto es precisamente lo que más daño hizo a Rafa. Cayeron muchos bogeys de los llamados ‘evitables’ en el argot de los profesionales. En el 3, en el 7 y en el 10 estaba perfectamente colocado en la calle tras una gran salida. ¿El problema? “Quizás ha sido un error de concentración, pero la realidad es que no hay mucho bueno que contar”, explicó tras firmar una tarjeta de 76 golpes.

La gota que colmó el vaso fue el hoyo 10, par 5. Rafa visitó el agua de dos tras pegar una soberana madera 5 desde el tee de salida. Todo salía al revés. No era el día.

El jugador canario acabó la ronda como pudo y ya sólo piensa en terminar de la mejor manera posible para escalar todas las posiciones que se puedan el domingo. “No se puede arreglar el torneo en una vuelta, pero vamos a intentar acabar con un buen sabor de boca”, sentenció.

Deja un comentario