Miguel Ángel Jiménez, segundo, se queda a las puertas del triunfo en Holanda

Joost Luiten (-12) ha ganado el KLM Open después de superar a Miguel Ángel Jiménez (-12) en el primer hoyo de un desempate que el español fue capaz de forzar para caer finalmente en la misma orilla. Pero, tras el varapalo, no cabe otra lectura que no sea positiva. Si un segundo puesto siempre merece el reconocimiento, mucho más cuando el malagueño anda por medio. Cada semana suya de alta competición es un regalo para el golf español y mundial.

 

Miguel se ha quedado a las puertas de su vigésimo triunfo en el circuito europeo, y se ha quedado a un paso de ganar en un campo donde ya cantaron victoria Seve (1976) y Chema (1989). Pero sería una simpleza dramatizar la situación, más allá del escozor por la derrota y el sinsabor de un año vacío de trunfos: Jiménez no se despide de nada ni de nadie con esta intentona fallida. De hecho, a sus 49 años, ocho meses y diez días, es ahora mismo uno de los jugadores en mejor forma del circuito europeo. Y él ya ha demostrado sobradamente que los calendarios y las edades al uso no van con él. Esta es una realidad que él se encarga de recordarnos sistemáticamente, no un tópico ni una frase hecha.

 

La próxima semana se va a tomar un descanso y no estará en el Open de Italia, pero acto seguido jugará el Alfred Dunhill en los links escoceses, el Seve Trophy y el Portugal Masters, y lo extraño ahora mismo sería pensar que Miguel no va a hacer ruido en estas citas. Porque lo suyo es, además, una carrera contra el ranking mundial, ya que quiere y necesita acabar como sea el año entre los cincuenta mejores para, entre otras cosas, regresar a Augusta por la puerta grande (este segundo puesto le va a conceder un margen muy interesante en este sentido, puesto que comenzaba la semana en el puesto 49º del mundo y va a mejorar varias posiciones).

 

En el último tercio de la vuelta en el Kennemer Golf (Zandvoort, Holanda) el torneo se había reducido ya a un mano a mano entre el español y el holandés. Hasta ese momento ambos habían hecho los deberes con brillantez. En ese último tramo aparecieron los nervios y algunas imprecisiones, sobre todo en el juego del español, pero tampoco debe obviarse que las condiciones se iban complicando cada vez más, con un viento frío cuya intensidad aumentaba con el paso de cada minuto.

 

A falta de cuatro hoyos Jiménez había tomado una ventaja importante de dos golpes, pero el holandés, que pega a la bola con la limpieza, rotundidad y regularidad de los mejores, sacó de la bolsa un par de tirazos para terminar igualando las fuerzas. En el desempate, el drive de Miguel se fue a la derecha y Luiten supo sacar partido a esa ventaja.

 

Habrá que tener en cuenta a Luiten en este año Ryder, porque a sus 27 años suma ya tres victorias en el circuito europeo y dos en 2013. Queda mucho para la gran cita en Gleneagles, pero nunca es suficientemente pronto como para postularse e irse abriendo hueco en las listas de clasificación, y además parece que esta temporada es la de su explosión definitiva (marcha en el puesto 11º de la Race tras este triunfo, y hasta la fecha su mejor posición había sido la 24ª). Ahora comienza su momento de la verdad, puesto que va a acercarse mucho al top-50 mundial y su objetivo debe ser meterse ya en todas las grandes citas de 2014 y medirse con los mejores.

 

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