¿HASTA DÓNDE LLEGARÁ EL DESAFÍO DEL PGA TOUR?

Tim Finchem destapó ayer la caja de los truenos en plena final del Accenture…

El comisionado del PGA Tour anunció que el circuito se opone a la prohibición del anclaje del palo al cuerpo que propone la USGA y el Royal & Ancient y que aún está en periodo de revisión.

Las declaraciones de Finchem, algo difusas, podrían provocar un cisma sin precedentes en el mundo del golf. El comisionado aseguró que tras consultar con todos los agentes que forman parte del golf, el PGA Tour entiende que no hay razones para llevar a cabo la prohibición. Pide a la USGA y al R&A que expliquen de qué manera beneficia al jugador el uso de este tipo de método por encima del putt tradicional. “No creemos que la prohibición sea lo mejor para el golf ni para el PGA Tour”, asegura. Finchem justifica su posición con el argumento de que “no hay datos concluyentes para determinar que supone una ventaja competitiva y viendo la cantidad de tiempo atrás que se lleva utilizando no vemos razón para prohibirlo ahora”.

La USGA y el R&A abrieron un periodo de 90 días para presentar alegaciones a su propuesta de prohibición del anclaje del palo al cuerpo (que afecta básicamente al belly putter). El plazo concluye el próximo jueves. Después, habrá una decisión definitiva. Además, del PGA Tour, la PGA de Estados Unidos también se ha opuesto a la prohibición.

Lo que no ha aclarado Finchem, y aquí está su falta de claridad, es qué hará el PGA Tour si finalmente se ratifica la prohibición, como así parece que sucederá. Dejó entrever que no sé ve haciendo unas reglas del golf diferentes para el PGA Tour, pero desde luego se abre un debate interesante y, sobre todo, supone una presión añadida días antes de que la USGA y el R&A tomen una decisión definitiva.

Steve Stricker, miembro del consejo de jugadores del circuito, también se ha mostrado en contra de la prohibición: «no se puede probar el beneficio que supone el anclaje. La mayoría de los jugadores que formamos parte del consejo estamos en contra de la prohibición».

¿Se imaginan a Keegan Bradley jugando en Estados Unidos con el belly putter y en Europa con el putter tradicional? Realmente, parece ciencia ficción, pero no hay ninguna duda de que el golf profesional tiene ahora mismo una gigantesca patata caliente entre las manos.

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