El nexo entre los estudios universitarios y el golf en Estados Unidos

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De entre todos los deportes, el golf es uno de los que tiene más seguidores en norteamérica, siendo el segundo pasatiempo en Estados Unidos. Por lo mismo, es una de las actividades que más se realizan en los campus universitarios del país.

La mayoría de los jugadores, si bien cuentan con carreras amateur, comenzaron a practicarlo a modo de competencia una vez que ingresaron a la universidad, pero que posteriormente abandonaron sus estudios para privilegiar su carrera deportiva a nivel profesional.

Uno de ellos es Jack Nicklaus, quien consiguió su primera victoria en el green en el campeonato amateur de Estados Unidos, con 19 años y cuando aun era estudiante universitario. Luego se profesionalizó en el año 1962 y desde ahí ya ha ganado 18 majors: seis Masters de Augusta, cuatro US Open y tres Open británicos. De todas maneras no fue un camino fácil, y reconoce que “tuve que jugar muy bien para vivir del golf”.

El destacado Tiger Woods también comenzó a jugar cuando era estudiante. Entre los años 1994 y 1996 cursó estudios en la Universidad de Stanford, período en el que ganó cerca de una decena de torneos de esa categoría, entre ellos el título Nacional Universitario. Además, conquistó tres campeonatos de aficionados durante la misma época, en los años 1994, 1995, y 1996.

En cambio, hay otros que si continuaron con sus estudios y llegaron a las grandes lídes del gol a nivel mundial teniendo un título universitario bajo el brazo, como por ejemplo Phil Mickelson, quien estudió psicología en la Arizona State University, lugar donde no sólo conoció el golf sino también a la que posteriormente se transformó en su esposa, Amy Mickelson. Luego se inició en el golf profesional en 1992 y hoy en día es uno de los mejores jugadores en la historia del golf, con un total de 48 victorias profesionales, 40 de ellas en elPGA Tour.

Otro que se une al grupo es Brandt Snedeker, quien se hizo golfista profesional en 2004 y el año anterior obtuvo su título en Comunicaciones en la Vanderbilt University, desde donde se graduó y también se inició en el golf. Sus logros son reconocidos por su equipo técnico, gracias al empeño académico y deportivo realizado por Snedeker. Su coach, Press McPhaul señala que “nadie tiene más confianza en sí mismo que Brandt Snedeker”.

Desde latinoamérica, el colombiano Camilo Villegas y el chileno Mark Tullo sentaron las bases de su profesionalización como golfistas mientras estudiaban Negocios y Administración (la carrera más recurrente entre este tipo de deportistas). Villegas estudió en la University of Florida, en donde formó parte del equipo de golf que fue campeón de la NCCA en 2000 y 2001, para luego profesionalizarse en 2004.

En cambio, Tullo, por su parte, se graduó de North Carolina State University, en donde estuvo becado como deportista y a quienes representó en los diferentes torneos, hasta que se profesionalizó en 2003.

Universitarios de élite

Las ligas de golf universitarias tientan cada vez a más estudiantes para competir en busca de una carrera profesional en este deporte. Es por esto que las universidades en Estados Unidos han abierto opciones de becas para que jóvenes talentos entre los 18 y 24 años puedan ser parte de sus equipos de élite y, al mismo tiempo, obtener un título universitario.

En este contexto es que se han creado programas de becas en donde los interesados, luego de llenar un formulario, postulan y son evaluados por un grupo de especialistas para medir sus habilidades y posteriormente se otorga una beca a los mejores, como son las ofrecidas en College Scholarships USA y Athletes-USA.

En este último se detalla que “para ser considerado para una beca en Estados Unidos, un golfista debe jugar con un hándicap de 4 o mejor en el momento en que esté listo para viajar”. Además, “para ser considerado en las mejores universidades es importante tratar de participar más en torneos nacionales previamente a la petición de la beca. Esto mostrará a los entrenadores universitarios que eres capaz de competir a un alto nivel”.

De todas maneras, los entrenadores evalúan a todos los postulantes, ya que por experiencia, se sabe que el entrenamiento puede fomentar el rendimiento deportivo y destapar cada vez más a nuevos talentos.

Estos programas contemplan entrenamientos de 4 a 6 horas diarias, 5 días a la semana, complementados con jornadas de acondicionamiento físico. Además la participación en diversos torneos y competencias estudiantiles que entregan a los estudiantes la experiencia para desenvolverse en el mundo profesional.

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