Jim Furyk (-11) ha mantenido el liderato del WGC Bridgestone Invitational una vez finalizada la tercera jornada

 

No es difícil que dentro de unos meses, Rafael Cabrera-Bello recuerde con más detalles su vuelta junto a Jim Furyk en la tercera jornada del Bridgestone Invitational que los 63 golpes con los que comenzó el Omega Dubai Desert Classic. El resultado de ambos días poco tiene que ver el uno con el otro. Mientras en el desierto Rafa se abría paso entre los mejores para posteriormente ganar el torneo, en Akron (Ohio) salía en el último partido junto a un jugador curtido en mil batallas, contendiente hasta que la lógica desafía a las posibilidades.

Aunque el grancanario finalizó su vuelta con siete golpes sobre el par y tiró por la borda las oportunidades de ganar su primer World Golf Championship, la experiencia adquirida debería darle alas en futuras ocasiones. En un escenario en el que jugar bajo par solo estaba al alcance de aquellos que mostraran una precisión endiablada, Rafa finalizó su primer hoyo con un doble bogey. Enfrente y en silencio se encontraba un gladiador que observaba una situación conocida: un joven de gran talento se desmoronaba en una situación de máxima tensión. Ayer el Gran Canario no luchó contra molinos, sino ante gigantes, y los fallos comenzaron a sucederse.

Su vuelta de ayer fue una de las que provoca, en ocasiones, querer cerrar los ojos para evitar sentir la masacre en carnes propias, sin embargo, es justo una de las necesarias para progresar y crecer como gladiador, como Furyk, y afrontar la próxima batalla con más garantías. Porque un requisito imprescindible para alcanzar la victoria es haber perdido una con anterioridad y ser consciente del daño que provoca.

El aprendizaje nunca termina y hay peajes caros en la carrera de un aspirante a la gloria. Sin embargo, el canario aún tiene algo que decir en la cuarta jornada y esa debe ser su lectura, después de afinar cuanto pueda su drive… Un top-ten en este torneo, por ejemplo, no amarga a nadie, y ese objetivo lo tiene a tiro.

 

 

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